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Mostrando las entradas de abril, 2020

Dos libros.

Dos libros.  Por Miguel Casas  No lo puedo entender. Yo estoy segura de que lo dejé sobre este mueble. Justo ayer antes de salir miré y aquí estaba. Encima de la cubierta de mármol de esta mesita. Y ahora como voy a explicarle a Loreto. Ella me lo prestó con tan buena intención. Aunque en realidad no es un gran libro. La historia no es muy buena. Un poco cursi, llena de lugares comunes. Los personajes, por otra parte, no están bien desarrollados, les falta alma, como diría Paulo Coelho. Y para qué decir la impresión, toda llena de errores de imprenta, las líneas corridas y el papel de mala calidad. Seguro reciclado. Ahora si hablamos de la cubierta, con unas figuritas geométricas que hasta mi sobrina Laura, que tiene cinco años, podría hacer mejor. Y el autor, un desconocido. Bueno, no tanto. En la lista de preferidos del diario El Mercurio sólo llegó al tercer lugar antes de desaparecer a la semana siguiente. Ahí está la Isabel Allende, el Roberto Ampuero y por supu...

EL ASUNTO.

EL ASUNTO.  Por: Miguel A. Casas  Temprano en la mañana, Emilio está frente al volante de su reluciente BMW M6 provisto de 5 mil centímetros cúbicos de cilindrada. El silencioso motor apenas da muestras de estar encendido; el sistema de audio con siete graves, cuatro agudos y dos centrales inunda suavemente el interior forrado en piel; el climatizador digital mantiene la temperatura exacta en todo el vehículo. Es una delicia conducirlo. ¿Y los niños? Emilio miró por el espejo retrovisor ajustándolo para enfocar la puerta ¿Por qué se demoran tanto? Estuvo a punto de tocar la bocina pero allí estaban. Carlos Alberto y Fernanda, con sus uniformes de colegio inglés y sus mochilas. ¿Se acordarían de traer los notebook nuevos? Fernandita abrió la puerta del pasajero y movió el asiento de cuero legítimo para dejar pasar a Carlos Alberto, hoy le tocaba a ella viajar adelante. Se sentó junto a Emilio y ajustó el cinturón. Lanzó una sonrisa a Emilio. Era el vivo retrato de su ...

Es bella la tarde a tu lado.

Es bella la tarde a tu lado. por Miguel Casas (para Elianita) Es bella la tarde a tu lado siempre que vayamos juntos allanando calles por el barrio, conversar de mil cosas serias y tristes y graciosas. El cielo se viste de rojo mientras caminamos entre jardines mientras cruzamos el parque mientras se agitan los pájaros. Queltehues, zorzales, torcazas, loros verdes. Tras las rejas nos miran los perros algunos se inquietan en sus ladridos furiosos por gritar nuestro paso. Otros, un poco más tristes, se limitan a poner ojos lánguidos. Sobre las panderetas, los gatos. Distantes, señoriales, aristogatos. Desde lo alto, su lugar acostumbrado, sonríen en silencio conocedores de secretos muy ocultos. Atentos al cruzar las calles y avenidas, no vaya a venir el picante con auto y nos pase por encima como es su costumbre. El muy salvaje. Otro perro desde la cerca. Nos sorprende su ladrido   Reaccionamos con un salto, ...

APRENDIZ DE POETA

APRENDIZ DE POETA  Por Miguel Casas.                A su casa de la playa lo fui a ver pero ya no estaba... la casa. Un agujero, la boca de un volcán, De pequeña dimensión en su lugar. Igual toqué a la puerta (del volcán), Salió el poeta. —Piconar Rrana, —dijo y tendió la mano, Tomé su mano pero era un pescado. —Oscura es la poesía —me dijo —Más oscura está la cosa —dije —Menos oscuridad y más poesía y tomó lápiz y papel. —A ver, anote —dijo escolástico, —Apoye la punta del lápiz contra la hoja de papel. (Ojalá sobre una mesa) (la hoja de papel) Ahora mueva el lápiz y dibuje la forma de la primera letra que a la mente acuda. Y luego la segunda letra y luego la tercera y luego la y luego y así sucesivamente. Total, las letras hacen palabras. Palabras hacen frases. Frases hacen ideas. Ideas mueven a la acción. (Y mire si no provocamos una buena revoluci...