Dos libros. Por Miguel Casas No lo puedo entender. Yo estoy segura de que lo dejé sobre este mueble. Justo ayer antes de salir miré y aquí estaba. Encima de la cubierta de mármol de esta mesita. Y ahora como voy a explicarle a Loreto. Ella me lo prestó con tan buena intención. Aunque en realidad no es un gran libro. La historia no es muy buena. Un poco cursi, llena de lugares comunes. Los personajes, por otra parte, no están bien desarrollados, les falta alma, como diría Paulo Coelho. Y para qué decir la impresión, toda llena de errores de imprenta, las líneas corridas y el papel de mala calidad. Seguro reciclado. Ahora si hablamos de la cubierta, con unas figuritas geométricas que hasta mi sobrina Laura, que tiene cinco años, podría hacer mejor. Y el autor, un desconocido. Bueno, no tanto. En la lista de preferidos del diario El Mercurio sólo llegó al tercer lugar antes de desaparecer a la semana siguiente. Ahí está la Isabel Allende, el Roberto Ampuero y por supu...